COMISIÓN DEONTOLÓGICA
"La Deontología Médica es el conjunto de principios y reglas éticas que han de inspirar y guiar la conducta profesional del médico. La profesión Médica está al servicio del hombre y de la sociedad. En consecuencia, respetar la vida humana, la dignidad de la persona y el cuidado de la salud del individuo y de la comunidad, son los deberes primordiales del médico".
Para velar por el correcto cumplimiento de estos principios, se crearon las Comisiones de Deontología como parte primordial en la constitución de los Colegios Oficiales de Médicos.
Por ello, la Comisión de Deontología, del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de La Rioja, tiene como misión primordial, asesorar en todas las cuestiones y asuntos relacionados con la vigilancia del ejercicio profesional y de las informaciones aparecidas en los medios de comunicación social que hagan referencia a la profesión médica o a temas de salud pública.
Código de Etica [125 KB]
(Juramento de Hipócrates, Maimónides y Código Deontológico 1999-OMC.).
Declaracion sobre el Tiempo mínimo en cosunlta
A favor de la Colegiación...
Profesionalismo y colegiación obligatoria: un orden social necesario.
Sin duda alguna, las profesiones liberales representan en estos momentos, en España, un capital de indiscutible valor, pues sin ellas, sería imposible el funcionamiento mismo del Estado.
Afirma Amando de Miguel que el ejercicio de una profesión requiere de una preparación específica para solucionar problemas o situaciones de otros individuos, los cuales no son capaces, no pueden o no desean solucionar los problemas por si mismos. Aparece entonces un profesional en el que se deposita la confianza y la confidencia para dar el consejo más adecuado y cubrir la necesidad que se le plantea.
Este argumento por si mismo establece implícitamente unas premisas: de un lado, la necesidad de formación e independencia de ciertos individuos para abordar problemas específicos del resto de la población, cuya capacitación e implicación en los mismos los diferencian de los demás. Y de otro, la necesidad de un órgano colegiado capaz de agrupar a estos individuos, especialmente formados e independientes, que regule su actividad profesional.
Los conceptos de confianza, confidencialidad, independencia y formación sólo son por tanto atribuibles a determinadas profesiones, cuyo acto profesional viene diferenciado por unas características totalmente distintas del resto del ámbito profesional. Este aspecto es el que dio pie al reconocimiento de los Colegios Profesionales dentro del artículo 36 de la Constitución española, en la sección de derechos y deberes de los ciudadanos, en donde se recoge el sentido de estas instituciones, y en las que concurre no sólo la libertad de incorporación, sino la obligatoriedad de hacerlo cuando la profesión de la que se trata afecta a derechos fundamentales de las personas y se ejerce bajo el principio de sometimiento a su ciencia y conciencia, independencia de actos profesionales que conlleva la responsabilidad directa, personal e ilimitada del profesional.
En el caso de la Medicina, al ser la salud un valor eminente, estos conceptos se acentúan, convirtiendo la relación médico-paciente en parte esencial del acto profesional, en donde las interferencias e ingerencias de terceros, incluso del Estado, producirían una merma considerable en la confianza, confidencialidad e independencia recíproca entre el profesional y su cliente, en este caso paciente.
Además, la demanda del profesionalismo médico, como elemento fundamental para la consecución de la mejora de la calidad asistencial que se presta a la sociedad, requiere de unos órganos colegiados que regulen la profesión, como también, la supervisión de la formación y el reconocimiento de la acreditación de sus profesionales.
A algunos pudiera parecerle excesiva nuestra persistencia e insistencia en la defensa a ultranza de la Colegiación Obligatoria; sin embargo, no es el exceso sino la persistencia en la defensa de los valores inherentes de la profesión de la Medicina en donde descansa la razón de ser de los Colegios Profesionales de Médicos. Así lo reconoció el Tribunal Constitucional en su sentencia 194-98 en donde recuerda que el objeto de incorporación a un Colegio para el ejercicio de la profesión, se justifica no en atención a los intereses de los profesionales, sino como garantía de los intereses de sus destinatarios, lo que distingue claramente su contenido del meramente asociativo que contempla el artículo 22 de la Constitución.
No se entiende entonces que algunas legislaciones autonómicas ignoren o den la espalda a nuestra Carta Magna y confundan asociacionismo con colegiación, puesto que aún respetando el lógico desarrollo legislativo autonómico que responde a la realidad jurídica actual, olvidan la necesidad social, que debe dar una importancia trascendental a la función dentológica. Es ésta la que caracteriza a los Colegios Profesionales, diferenciándoles de las asociaciones y sindicatos, al atender, por encima de todo, el interés general en las sociedades democráticas. No se deben confundir los derechos y los deberes de los Colegios con los de otras asociaciones de pertenencia voluntaria a la que no compete la defensa de un interés social, sino únicamente la de sus miembros.
Guillermo Sierra Arredondo, Presidente de la OMC.
Periódico OMC, nº. 96, Agosto 2004, pág. 3.
- Documentos de interés: http://www.cgcom.org/deonto/index.html
Abordaje en situaciones de violencia de género
ELENA SALGADO PRESENTA LA GUÍA PARA “EL ABORDAJE EN SITUACIONES DE VIOLENCIA DE GÉNERO” PROMOVIDA POR LA OMC
Los médicos de Atención Primaria ocupan un papel clave en la detección
de la violencia ejercida contra las mujeres
Madrid, 5 de julio de 2004. La Ministra de Sanidad y Consumo, Elena Salgado, ha presentado en el día de hoy la “Guía de Buena Práctica Clínica en el Abordaje en Situaciones de Violencia de Género” elaborada conjuntamente por la Organización Médica Colegial (OMC) y por el Ministerio de Sanidad y Consumo. Elena Salgado ha presidido el acto, acompañada por Guillermo Sierra, Presidente de la OMC y del resto de miembros de la Comisión Permanente de esta institución, así como por Miguel Lorente, uno de los doctores pioneros en España en la investigación sobre la violencia de género, quien ha pronunciado la conferencia: “Violencia Sobre las Mujeres: Un Problema de Salud”. Este especialista reconocido internacionalmente ha sido uno de los principales autores de esta guía.
El Presidente de la OMC ha manifestado públicamente a la Ministra su compromiso, en nombre del colectivo médico para “apoyar todas aquellas iniciativas que se propongan por el Ministerio que supongan una mejora de la asistencia y de la calidad sanitaria que se presta a los ciudadanos”. Asimismo, Guillermo Sierra apuntó que “esta guía de buena práctica clínica quiere convertirse en un manual imprescindible, capaz tanto de proporcionar al médico las pautas, técnicas y habilidades necesarias para la detección de la violencia contra mujeres, dentro de los centros de Atención Primaria, como de ser el primer paso para realizar una evolución precoz de la situación de la paciente-víctima y de su entorno familiar”.
Por la gravedad de la materia que se aborda en el manual, por la actualidad y debate público que provoca, así como por su trascendencia social, la elaboración de esta guía “ha supuesto un gran reto para sus autores y una gran responsabilidad de la Organización Médica Colegial para con la sociedad, destinataria y objetivo final de todas las acciones que realiza esta institución colegial”.
La Guía que se ha presentado forma parte de la Colección de “Guías de Buena Práctica Clínica” , dirigidas al colectivo médico de primaria y elaboradas con el objetivo de potenciar una Atención Primaria de Calidad y ayudar a los profesionales de la Sanidad a realizar el mejor diagnóstico ante un gran número de enfermedades. En ellas, se establecen unos criterios mínimos de buena práctica en el ejercicio cotidiano, criterios que han sido consensuados y avalados científicamente. Las guías –de contenido eminentemente práctico- han sido coordinadas por Francisco Toquero, Vicesecretario de la OMC, y realizadas por médicos de familia, pertenecientes a Grupos de Trabajo, en la patología correspondiente, de las Sociedades Científicas de Primaria y supervisadas por un especialista de reconocido prestigio en la materia correspondiente a cada guía.



